En una sesión solemne cargada de mística militar, la asociación rindió tributo a su fundador, incorporó a las primeras damas paracaidistas y condecoró a distinguidos miembros por su servicio patriótico.
En la antesala del altar de la fe patriótica que representa la Legión de Infantería del Perú, se llevó a cabo la celebración por su XXII Aniversario institucional. La ceremonia, presidida por el General de División Marcial Raúl Montoya Rodríguez, no solo rememoró las gloriosas hazañas de Tarapacá y la Campaña de la Breña, sino que se convirtió en un puente vivo entre el pasado, el presente y el futuro de la infantería peruana.
El liderazgo institucional: El mensaje del General Montoya
Durante su discurso de orden, el General Marcial Raúl Montoya Rodríguez, en su calidad de presidente de la institución, trazó la hoja de ruta de su gestión enfocándose en preservar la esencia del soldado. El alto mando militar enfatizó que los pilares irrenunciables de la Legión son mantener y fomentar el culto a la patria, así como sostener vigentes el espíritu, la mística y la lealtad absoluta al arma de infantería. Asimismo, Montoya destacó el esfuerzo sostenido por consolidar la captación de asociados dignos y el crecimiento institucional, invitando a los presentes a ser portavoces ante sus camaradas de armas para que sigan sumándose a esta gran obra nacida en las históricas murallas del Real Felipe.
El bronce y la memoria: Homenaje al General Graham Ayllón
El momento cumbre y de mayor sensibilidad de la jornada se vivió durante la develación del busto del General de Ejército José Antonio Graham Ayllón, propulsor y fundador de la Legión en el año 2004 en la emblemática Fortaleza del Real Felipe. En medio de un respetuoso silencio militar, la esposa y familiares directos del recordado General retiraron el velo de la escultura, inmortalizando su legado en bronce. "¡Honor y gloria al General Graham Ayllón, que hoy descansa en paz!", exclamó el General Montoya en su discurso, visiblemente conmovido por la presencia de la familia, que simboliza que los héroes de la institución nunca parten del todo mientras su estirpe y sus camaradas custodien su memoria.
El renovado rostro de la Legión: Damas Paracaidistas al frente
Otro de los hitos más vistosos y celebrados —que quedó registrado en las principales postales del evento— fue la incorporación de una imponente delegación de damas paracaidistas del Ejército del Perú. Alrededor de media docena de valientes mujeres pertenecientes a la 1.ª, 2.ª y 3.ª promoción de paracaidistas dieron un paso al frente para juramentar como nuevas legionarias. Este hecho no solo embelleció el protocolo, sino que marcó un hito de inclusión y modernidad en la asociación, demostrando que el coraje y la mística del soldado del aire y de la tierra no distinguen género.
Distinción al mérito y al civismo
La ceremonia también reservó un espacio para honrar a quienes, desde sus respectivas trincheras profesionales y cívicas, aportan al engrandecimiento de la patria. Tres dignos representantes legionarios fueron distinguidos con Condecoraciones de Honor en mérito a su lealtad y trayectoria. Entre los galardonados destacó la incorporación de notables héroes y destacados empresarios del sector de las telecomunicaciones y la televisión nacional, quienes juraron defender la trilogía que rige a la institución: Lealtad, Tradición y Honor. Estas condecoraciones reafirman el espíritu asociativo de la Legión, que busca estrechar lazos entre la vida militar y la sociedad civil bajo un mismo ideal constitucional.
La sesión solemne cerró con el saludo fraterno de los veteranos excombatientes de la Cordillera del Cóndor de 1981 y un brindis de honor que sella veintiiun años de camaradería indomable. Las imágenes de la jornada reflejan un mensaje claro: la infantería militar avanza con paso firme hacia el futuro, sin olvidar jamás a quienes esculpieron su primera piedra.

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